Irán mantiene su escalada represora contra los participantes en las protestas que están poniendo en jaque el régimen. Según ha anunciado este miércoles el jefe del poder judicial, Gholamhosein Mohseni Ejei, las autoridades no dilatarán los castigos y llevarán a cabo juicios y ejecuciones "rápidos" contra los manifestantes detenidos. De esta manera, Teherán mantiene el pulso con el presidente de EEUU, Donald Trump, que lleva varios días advirtiendo al país persa sobre una posible intervención militar si mantiene la brutal represión con la que está respondiendo a las movilizaciones. Según la ONG Iran Human Rights, han sido detenidas unas 10.000 personas desde el inicio de las protestas que arrancaron el pasado 28 de diciembre en contra de la enorme depreciación del rial y que han derivado en un clamor en contra del régimen.