La ciencia acaba de ponerle cara a la procrastinación. Un experimento con primates revela qué pasa en tu cerebro cuando decides dejar algo para después

No es pereza ni falta de disciplina. Un estudio reciente identificó un circuito cerebral que se activa cuando anticipamos incomodidad y frena nuestra motivación. Los científicos incluso lograron bloquearlo con un fármaco. La procrastinación, al parecer, no es un vicio: es un reflejo neurológico.