Judit, de Teruel a USA para convertirse en una de las mejores jugadoras del mundo de pickleball: "Me explicaron las normas media hora antes... Y gané"

Judit Castillo se ha convertido en una de las grandes figuras del pickleball a nivel mundial. Su historia es un viaje de sacrificio, valentía y una apuesta personal que la llevó a perseguir un sueño en Estados Unidos, un camino que la ha situado en la élite de un deporte en plena expansión. Su trayectoria deportiva comenzó lejos del pickleball, con una raqueta de tenis en la mano. Empezó a jugar en 2010 acompaña de su padre y la pasión pronto se convirtió en un compromiso familiar absoluto. Durante tres años, la familia recorrió "1.000 kilómetros prácticamente" cada semana para ir de Teruel a Valencia y que Judit pudiera entrenar: "Fue un gasto no solo económico, sino también físico y mental". El esfuerzo culminó con su traslado definitivo a Valencia en cuarto de la ESO y, más tarde, con una oportunidad que le cambiaría la vida: una "beca deportiva que cubría los estudios y los gastos" para ir a Estados Unidos. Tras cuatro años universitarios y un máster en administración deportiva, su vida parecía encaminada hacia una carrera convencional, llegando a ser "directora de deportes de raqueta y de preparación física" en un prestigioso country club de Luisiana. Fue entonces cuando el pickleball apareció por casualidad en la vida de Judit. Un compañero la invitó a un torneo y su primera reacción fue de escepticismo. Sin embargo, aceptó, aprendió las reglas media hora antes de competir en un torneo de dobles y ganó. Aunque le pareció "divertido", el verdadero enganche llegó con un torneo de individuales que también ganó. "Me enganché porque eran individuales, me recordaba más al tenis", confiesa Castillo. Esa conexión con su pasado tenístico fue el detonante. Tras perder en primera ronda de su primer torneo profesional contra la entonces número 3 del mundo, tuvo una revelación. En febrero de 2023, tomó la decisión más arriesgada de su carrera: comunicó a su jefe que lo dejaba todo para dedicarse "full time" al pickleball. Los inicios fueron económicamente muy duros. Pasó "de tener un sueldo estable a, de repente, ya no trabajar y apostarlo todo a este deporte". Con torneos en cada punta de Estados Unidos, los costes se dispararon. En algunos de esos viajes, "el coche fue el vehículo de transporte y también una cama donde dormir", recuerda. A pesar del "miedo" a un posible fracaso, lo vio como una oportunidad para hacer algo que de verdad le "apasionaba". En la primavera de 2023, después de una gira agotadora que incluyó horas y hpras de coche y noches durmiendo en su vehículo, Judit llegó al US Open. Perdió la final "15 - 13 en el tercero", pero la experiencia fue transformadora. Fue en ese momento cuando sintió por primera vez que "puedo hacer algo en este deporte". La confirmación llegó la semana siguiente, cuando ganó su primer gran torneo en California. Esas dos semanas fueron la prueba de que el sacrificio "había valido la pena". Castillo sabía que contaba con el "esfuerzo, el trabajo, la constancia, las ganas", pero necesitaba que los resultados acompañasen. Ese triunfo fue el impulso definitivo. Hoy, la vida de Judit Castillo gira completamente en torno al pickleball. Su rutina de pretemporada es extenuante, con jornadas de "seis a siete horas" que combinan "dos entrenamientos de pickleball y dos entrenamientos físicos" al día, incluyendo sesiones de agilidad en la arena. Durante la temporada de competición, el enfoque se desplaza hacia el mantenimiento, la movilidad y la prevención de lesiones para estar siempre "al 100 por 100". El 2024 ha sido un año de consolidación. En el PPA de Austin, Judit logró su primera victoria en este prestigioso circuito, un momento que describe con emoción: "Guau, he ganado un PPA". Poco después, en el APP de Delray Beach, consiguió un triunfo aún más especial. Dos semanas antes había fallecido su abuela y Judit no pudo viajar a España. Con el apoyo de su pareja, afrontó el torneo y la victoria se sintió como una liberación. "Fue como que todo salió rodado", explica sobre ese emotivo momento. Aunque no le obsesionan los rankings, sus resultados la sitúan en la élite. Actualmente es la "número 1 en individuales de toda Europa" y roza el Top Ten mundial. Una cifra que podría ser aún mejor, ya que en 2023 no pudo competir durante cinco meses en uno de los principales circuitos por temas contractuales y de patrocinadores. Mirando al futuro, su objetivo es claro: "Competir al 100 por 100". Apoyada por un patrocinador español y su equipo, Judit Castillo afronta los próximos desafíos con la determinación que la ha llevado hasta aquí. Su historia no solo es la de un éxito deportivo, sino también la del crecimiento de un deporte que, como ella, no para de derribar barreras a nivel mundial.