La industria energética gallega se encuentra en un momento crítico de "ahora o nunca". Tras meses de incertidumbre, el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Galicia (ICOIIG) ha hecho un llamamiento directo a las administraciones y autoridades judiciales para acelerar la consolidación de las energías renovables en la comunidad. El objetivo es claro: evitar que las inversiones y el empleo huyan a otras regiones ante la falta de agilidad en la tramitación de proyectos. En una entrevista concedida a COPE Ferrol, el director de gestión del Colegio, Pablo Pérez, analizó el impacto que la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) tendrá en el sector. Este fallo permitiría reactivar cerca de 100 parques eólicos que permanecían suspendidos, lo que supone una capacidad estimada de 3.000 megavatios y la recuperación de más de 2.700 empleos directos. Un problema de "timing" e inversión Para los ingenieros industriales, la clave reside en la seguridad jurídica. "La inversión llega, pero si hay problemas, se va a otro sitio", advirtió Pérez, recordando que Galicia ocupa actualmente la cuarta posición en generación eólica en España, pero que por potencial natural debería estar a la cabeza. "No hemos perdido el tren, pero es imprescindible celeridad. Podríamos generar otros 4.000 megavatios en los próximos meses si los proyectos salen adelante", aseguró. Desde el Colegio se reivindica además el papel de los técnicos. Según Pérez, el rigor de los proyectos redactados por ingenieros industriales y la evaluación de la administración pública son las mayores garantías para que el desarrollo sea sostenible y eficiente. Repotenciación: menos molinos, más energía Uno de los puntos clave tratados en la entrevista fue la repotenciación de los parques más antiguos, que cuentan con cerca de 30 años de vida. Gracias a la evolución tecnológica, es posible sustituir aerogeneradores antiguos por máquinas modernas mucho más potentes. "Los estudios indican que podríamos pasar de 361 máquinas instaladas en Galicia a solo 75 para generar la misma energía", explicó el director de gestión. Este proceso no solo mejora la eficiencia, sino que reduce drásticamente el impacto visual en el paisaje gallego. La oportunidad de la eólica marina En la comarca de Ferrolterra, el foco está puesto también en la eólica marina (offshore). Aprovechando la capacidad de astilleros como Navantia Fene en la construcción de infraestructuras complejas (jackets y estructuras flotantes), los ingenieros ven en el mar una fuente de energía complementaria e inevitable. Pérez destacó que Galicia cuenta con el "capital humano necesario" y la cercanía de las empresas líderes para liderar esta carrera. No obstante, matizó que la eólica marina debe hacerse "paso a paso", buscando el menor impacto medioambiental posible y, de nuevo, una legislación clara que permita la instalación de parques en las proximidades de las costas gallegas.