La Fiscalía Provincial de Burgos ha anunciado que en la mañana de este miércoles que ha procedido a la «apertura de Diligencias de Investigación Preprocesales» como fase inicial para recabar información sobre la muerte de dos pacientes oncológicos en el hospital burgalés a consecuencia de lo que se ha reconocido por parte del propio centro como un «error humano» en la elaboración del tratamiento que se administró a los enfermos. Esta decisión del Ministerio Público consiste en recopilar datos para decidir después si considera que los hechos son constitutivos de iniciar un procedimiento judicial. Fruto del «fallo numérico» en la preparación del fármaco, que sextuplicó la dosis recomendada, tal y como ha asegurado el gerente del hospital, Carlos Cartón, otros tres enfermos han resultado afectados. Uno de ellos permanece ingresado en la UCI, otro se encuentra en planta y el último ha sido de dado de alta. Todos ellos se encuentran en «estrecha vigilancia» médica, según ha informado la Consejería de Sanidad. La asociación el Defensor del Paciente envío este martes -fecha en la que se conocieron los casos- un escrito a la Fiscalía de Burgos para que actuase «de oficio» y de «forma urgente» para conocer «la verdad» de lo sucedido en el Hospital Universitario de la capital burgalesa. El director gerente del HUBU, Carlos Cartón, explicó en una rueda de prensa que la causa del exceso de concentración del fármaco fue «un fallo numérico» en la ficha del medicamento, una fórmula que, por lo demás, era correcta, y «se elaboró en la farmacia del hospital». «El caso es lo suficientemente grave como para que se sepa la verdad», ha apuntado su presidenta, Carmen Flores, quien ha reivindicado, además, «el derecho» de los familiares de las víctimas, de los afectados y de la «ciudadanía en general» de conocer que es lo que ha ocurrido. Cartón ha expresado que, al parecer, el día de los hechos, el pasado 18 de diciembre, se produce ese error «numérico» a la hora de elaborar la disolución con la que se debe elaborar el fármaco que ha ocasionado la muerte a dos pacientes, que, en ambos casos, tenían más de sesenta años. Según ha indicado, al producirse los dos fallecimientos «llamó la atención» que en ambos casos la fórmula administrada era la misma y, posteriormente, se comprobó que era idéntica en los cinco casos y de inmediato se pusieron en contacto con los otros tres afectados. Además, ha considerado que la diferencia en la gravedad de los casos está que cada paciente se ve afectado de una manera, aunque en este tipo de intoxicaciones lo que producen son «efectos hematológicos». Por otro lado, no a todos los pacientes se les administró el tratamiento el mismo día. En todo caso, el director del HUBU ha insistido en que esto no había ocurrido nunca ni en este centro ni en otros del entorno. El responsable del centro desconocía en ese momento si los familiares o afectados presentarían denuncia por lo ocurrido, peor garantizó que el hospital iniciará «el procedimiento de responsabilidad patrimonial» que se utiliza en estos casos.