La Luna no es tan ajena como creíamos. Nuevos estudios revelan que ha estado “robando” moléculas de la atmósfera de la Tierra durante miles de millones de años

La relación entre la Tierra y la Luna acaba de volverse mucho más íntima de lo que imaginábamos. Nuevas simulaciones y análisis de muestras lunares sugieren que partículas de nuestra atmósfera han viajado hasta su superficie de forma constante. No fue un episodio aislado: el intercambio sigue ocurriendo hoy.