El Gobierno se desdice y niega la financiación del 80% de las obras de Rules a los regantes de Granada

La reunión celebrada en la Subdelegación del Gobierno en Granada entre los regantes de la costa y el ejecutivo no ha llegado a buen puerto. El Gobierno ha rechazado la propuesta de los agricultores para que la Administración General del Estado financie el 80% del coste de las canalizaciones del desglosado 3 de Rules, una condición que los regantes consideran indispensable al no poder hacer frente a la totalidad de la obra. El presidente de la Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo, Maxi Prados, ha recordado que tanto el subdelegado como el delegado del Gobierno se comprometieron a aplicar el modelo de financiación 80/20. Sin embargo, ahora el ejecutivo argumenta que dicho proyecto no entró en los fondos porque no estaba terminado. "Donde digo digo, digo Diego", ha lamentado Prados, resumiendo el sentimiento de engaño que ha provocado el cambio de postura. Los regantes se sienten traicionados y anuncian una respuesta contundente. Prados ha confirmado que se reunirá de inmediato con la plataforma de regantes para organizar las próximas acciones. "Aquí no vale prometer y luego no cumplir las promesas, y más cuando se juega con el futuro de una comarca como es la nuestra", ha sentenciado el presidente de los regantes. La amenaza de movilizaciones es firme. Los agricultores aseguran que no van a "cejar en el empeño" y que seguirán trabajando para que se cumpla lo pactado. "Si hay que manifestarse, nos manifestaremos, si hay que hacer ruido, haremos ruido", ha advertido Prados, dejando clara la determinación de la comarca para defender una infraestructura vital para su supervivencia. El conflicto se agrava por la histórica demora del proyecto. Las canalizaciones de la presa de Rules son una obra de interés general del Estado que acumula más de 20 años de retraso. La falta de estas infraestructuras hídricas es una fuente de perjuicio constante para la costa granadina, que ve cómo una infraestructura clave permanece inutilizada mientras el sector agrícola lucha por el acceso al agua.