Los hoteleros de Barcelona estallan contra la nueva tasa turística: "Es una barbaridad"

A partir del 1 de abril, dormir en un hotel o establecimiento de Barcelona o el resto de Cataluña será más caro, bastante más caro. La nueva tasa turística, pactada por el PSC, Esquerra y Comuns en el Ayuntamiento de Barceloma que entrará en vigor en abril, y que prevé un aumento progresivo que llegará a duplicar el actual en 2028, pasando de 4 euros a los 8. El Gremi d'Hotels de Barcelona ha alzado la voz contra el aumento de la tasa turística, una medida que, según su presidente, Jordi Clos, es "muy dolorosa" y sitúa a la ciudad en una posición de desventaja competitiva. Clos ha criticado duramente la decisión, advirtiendo de las graves consecuencias que puede tener para un sector que considera vital para la economía local. Clos ha señalado que con esta subida, Barcelona se posiciona "como la tasa turística según la más cara de toda Europa", superando a competidores directos. Mientras Madrid no tiene tasa, ciudades como "Roma tiene un impuesto de 7,5 euros, París de 8, Milán de 10 y Lisboa de 4", ha detallado. La única ciudad que supera a Barcelona es Ámsterdam. En la práctica, el incremento representa un sobrecoste "brutal" para los visitantes. "En una pareja alojada en un hotel de 4 estrellas representa 25 euros diarios de tasa turística", ha ejemplificado Clos. Para un asistente a un congreso que se aloje tres días en un hotel de cinco estrellas, el coste adicional en impuestos superaría los 100 euros. El presidente del gremio ha sido tajante al valorar la comparación con otras capitales europeas: "Que nuestra tasa sea el doble que la de Roma es una barbaridad". Ha insistido en que, aunque Barcelona es una ciudad extraordinaria, no es la única en Europa y esta medida fiscal la hace "menos competitiva". La nueva tasa se percibe como un auténtico "espantaturistas", que no discrimina y afecta a todo tipo de visitante, "incluso a los catalanes, que vienen a pasar una noche en la ciudad". La medida choca frontalmente con la estrategia del sector para atraer un turismo de mayor calidad, centrado en congresos, cultura y gastronomía, que ayuda a "desestacionalizar el turismo". Este perfil de visitante, que pasa "tres o cuatro días" en la ciudad, es precisamente el más penalizado por un impuesto diario. Clos ha puesto como ejemplo la competencia con Madrid, que ahora tiene más facilidades para atraer grandes eventos. "El mismo congreso aquí o allá, los precios hoteleros ahora son muy similares, pero con una diferencia de 30 euros más por persona y día aquí", ha lamentado. Para el presidente del gremio, esta es "una mala decisión política no pensada" que parte de la premisa errónea de que "el turismo lo aguanta todo, y eso no es verdad". Ha alertado del riesgo de tomar decisiones que puedan tener "malas consecuencias a futuro", recordando que el turismo representa el 14 % del PIB de Barcelona y da empleo a 36.000 personas de forma directa y a 120.000 de forma indirecta. Clos ha concluido con una advertencia contundente sobre el peligro de estas políticas: "Estamos jugando, pues no sé, estamos jugando a matar a la gallina de los huevos de oro". Considera que es un riesgo innecesario para un motor económico que ha costado "muchos años de trabajo y de esfuerzo conseguir". El año pasado, el Ayuntamiento ingresó 81,5 millones de euros y 25 millones màs del tributo de la Generalitat, para sumar 106 millones de euros,  y ya es la tercera fuente de ingresos, solo por detrás del IBI o las plusvalías. En la tasa de la Generalitat, un 25% debe reservarse la materia de vivienda