El Ayuntamiento de Plasencia ha presentado un informe sobre la gestión urbanística que constata la profunda transformación estructural del área entre 2023 y 2025. Según los datos, la creación de una concejalía específica y la centralización del control han convertido el urbanismo en un servicio estratégico para el desarrollo ordenado y sostenible del municipio. Solo en el año 2025, el área de urbanismo ha gestionado un total de 1.421 expedientes. Este volumen incluye 779 comunicaciones previas de obra, 190 licencias de obras, 207 expedientes de actividades, 124 informes urbanísticos y 29 cédulas de habitabilidad, entre otras solicitudes. El dato más revelador se encuentra en las licencias de nueva construcción de vivienda, que han pasado de 38 en 2023 a 136 en 2025. Este crecimiento del 257 % en solo dos años sitúa al municipio, según el consistorio, en una nueva dimensión residencial. Este cambio se debe al paso de un modelo de gestión fragmentado a una gestión urbanística integral. La administración destaca que "la disciplina urbanística es un motor que garantiza que el crecimiento se traduzca en una mejora real del entorno urbano". Ahora, cada expediente de gestión integral es analizado desde su impacto económico, técnico y legal. Para el presente ejercicio de 2026, el objetivo es consolidar este crecimiento. Se prevé la certificación de importantes promociones, como las viviendas proyectadas en la Mazuela 2, que marcarán un hito en el desarrollo urbano. Para ello, se creará la nueva figura del gerente de urbanismo. Esta nueva figura técnica se incorporará a la ya existente Oficina de Gestión Urbanística para liderar la modernización definitiva del área. El objetivo es profesionalizar la respuesta administrativa ante una demanda en constante expansión y facilitar los trámites a ciudadanos y empresarios. Desde el gobierno local se subraya que los datos confirman que Plasencia "ha dejado atrás un modelo estático para convertirse en un referente de actividad constructiva y eficiencia administrativa". El salto de gestionar unas pocas decenas de licencias a más de 1.400 expedientes anuales demuestra que la nueva estrategia era la única vía para afrontar los retos urbanísticos del siglo XXI.