Burgos impulsa su movilidad sostenible con cinco nuevos autobuses urbanos de gas natural que ampliarán su capacidad

La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, ha presentado este miércoles cinco nuevos autobuses de gas natural que se incorporan a la flota municipal. Con una inversión de 2,3 millones de euros, esta medida busca, en palabras de la alcaldesa, "reforzar la seguridad, accesibilidad y sostenibilidad" del Servicio de Movilidad y Transportes (Smyt). Ayala ha destacado la apuesta del equipo de Gobierno por "mejorar la accesibilidad y la seguridad", y ha subrayado el notable incremento de "más de un millón más de usuarios" desde el inicio de su mandato. Este crecimiento ha sido incentivado por las "medidas" que el consistorio ha adoptado para el fomento del uso del autobús urbano. Los cinco vehículos han sido suministrados por la empresa Solaris y se mueven con un combustible más limpio que el gasóleo", lo que permite reducir "de forma significativa" las emisiones contaminantes y, al mismo tiempo, rebajar los costes por kilómetro. Los nuevos autobuses, con una potencia de 235 caballos, tienen capacidad para 99 pasajeros (los de 12 metros) y 146 viajeros (los de 18 metros). Incorporan los "últimos avances tecnológicos tanto en el puesto de conducción como en el interior, con sistemas de cámaras que sustituyen a los retrovisores tradicionales, mayor confort para el conductor y un diseño interior más espacioso e iluminado". Con estas nuevas incorporaciones, la flota municipal alcanza los 75 autobuses, de los cuales más de la mitad, un 53 por ciento, ya funciona con gas natural comprimido. La edad media de los autobuses que circulan por la ciudad de Burgos se sitúa actualmente en ocho años. De cara al futuro, el Ayuntamiento ha anunciado que los próximos vehículos que se van a adquirir se moverán con hidrógeno, "reforzando la apuesta de la ciudad" por una movilidad urbana, más limpia y segura.