Los segundos, minutos y horas cruzan sin caprichos y desgastan el cuerpo humano. Los días, las semanas y los años ondulan flechando sin compasión los órganos y sistemas vitales, en un declive fisiológico y filosófico que mana como flores de almendros. En su movimiento sucesivo y cronológico, los ciclos peregrinan irreversibles. Y en su duración […]