Andalucía reclama al Gobierno los dos bronces romanos expoliados para el Museo Arqueológico de Sevilla

La Junta de Andalucía ha iniciado formalmente los trámites para que dos piezas de bronce romanas recuperadas recientemente pasen a formar parte de la colección del Museo Arqueológico de Sevilla. La consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, ha anunciado este miércoles el envío de una carta al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, para reclamar las esculturas si se confirma que fueron expoliadas de un yacimiento de Lora del Río (Sevilla), como sugieren las primeras informaciones. Según ha argumentado la consejera, esta petición es "lo lógico y lo correcto" debido a la "proximidad al lugar del hallazgo". Del Pozo considera que sería "lo más acertado para su mejor función cultural, científica y social que esas maravillosas esculturas volvieran a Andalucía, a Sevilla". En su carta, la titular de Cultura andaluza destaca que el Museo Arqueológico de Sevilla se encuentra en pleno proceso de rehabilitación, una reforma que lo convertirá en "una institución de referencia". En este espacio, ha recordado, están representados todos los territorios de la provincia a través de los hallazgos de sus grandes yacimientos arqueológicos, como los de Lora del Río. Del Pozo ha expresado su confianza en que el ministro Urtasun "sea receptivo" y apoye el "regreso definitivo de los bronces a Sevilla". La consejera espera que la propuesta sea valorada en el próximo Consejo de Patrimonio Histórico Español, con el objetivo de que las esculturas puedan ser expuestas en la futura inauguración del Museo Arqueológico de Sevilla. Además, la consejera ha lamentado que el Gobierno central no haya destinado a Andalucía y sus espacios museísticos ninguna de las 450 obras que ha adquirido en los años 2023 y 2024. Por ello, ha puntualizado que espera que el ministro "no tarde mucho en responder" de manera afirmativa en esta ocasión. Las obras en disputa, que representan a dos niños persiguiendo aves, fueron expoliadas de su yacimiento original entre los años 2007 y 2008. Tras un proceso de blanqueo, fueron introducidas en el mercado internacional y subastadas en Europa en 2012, para finalmente acabar en manos de un coleccionista estadounidense antes de su recuperación.