Adéu a Ricard Pérez Casado

Es muy difícil escribir sobre la muerte de un ser querido y muy cercano, como me sucede tras conocer que ha sido incinerado el cuerpo de Ricard Pérez Casado, fallecido el lunes pasado en su Valencia natal tras una larga enfermedad. Se recordará que fue alcalde de Valencia entre 1979 y 1988, cuando dimitió por discrepancias con la política municipal del PSPV-PSOE en la Comunitat Valenciana. También su gran peso en el municipalismo español -fue vicepresidente de la Federación Española de Municipios y Provincias-, mediterráneo -fue uno de los impulsores del foro de alcaldes de todas las riberas del Mare Nostrum-, europeo -ocupó la alcaldía de la ciudad de Mostar (Bosnia) como administrador de la Unión Europea para reparar la ciudad y supervisar las elecciones municipales de 1996- y mundial, pues fue presidente del Comité Español de la Federación Mundial de Ciudades entre 1979 y 1982. O su paso por Congreso de los Diputados como parlamentario en la legislatura que se inició el año 2000 o la presidencia del Colegio de Sociólogos en la Comunidad Valenciana cuando ya no ostentaba cargo público.