Tensión en Mann+Hummel: la plantilla se rebela contra un ERE para 150 trabajadores

La plantilla de Mann+Hummel Ibérica ha iniciado un ciclo de movilizaciones para protestar contra el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) anunciado por la compañía para 150 trabajadores de su planta en la Plataforma Logística de Zaragoza (Plaza). La primera concentración, celebrada este miércoles, ha contado con el respaldo de todos los empleados en un clima de "angustia y cabreo" ante una medida que consideran desproporcionada y una gestión que califican de "lamentable". El malestar se ha ido gestando desde el 19 de diciembre, fecha en la que la dirección comunicó sus intenciones justo antes de las vacaciones de Navidad. Sin embargo, casi un mes después, el comité de empresa sigue sin tener noticias. "Desde el 19 de diciembre que nos anunciaron que iban a presentar un ERE, todavía no ha sido presentado", ha explicado Carlos Dalmau, presidente del Comité de Empresa. Esta incertidumbre genera un "ambiente enrarecido, de cabreo; así no se puede trabajar bien". Los sindicatos no reconocen la necesidad del ERE y denuncian la falta de justificación para una medida tan drástica. Dalmau insiste en que la empresa vive una situación de 'bonanza', tanto económica como en proyectos y no existen problemas laborales que motiven los despidos. De hecho, el comité recalca que la dirección sigue contratando personal eventual y planteando la realización de horas extra, una propuesta que la plantilla ha rechazado en señal de protesta. "Es vergonzoso que desde el 19 de diciembre no sepamos absolutamente nada", ha sentenciado Dalmau, resumiendo la frustración de la plantilla. El presidente del comité ha calificado la actitud de la empresa en repetidas ocasiones de "vergonzosa" por mantener a los trabajadores en esta situación de parálisis e incertidumbre durante más de un mes. La multinacional alemana, conocida anteriormente como Filtros Mann, se dedica a la fabricación de filtros de automoción y da empleo a 550 personas en Zaragoza. El ERE afectaría, por tanto, a más de una cuarta parte de la plantilla. Según ha trascendido, la empresa alega razones de producción para justificar los despidos, argumentando que la planta de Zaragoza dejará de fabricar todos los elementos filtrantes, lo que provocará una caída de trabajo gradual en 2026. A la espera de que la compañía les convoque a negociar a finales de mes, los trabajadores seguirán con las protestas. El comité ha convocado una nueva concentración a las puertas de la planta para el próximo miércoles  21 de enero. Con el respaldo total de los empleados, el objetivo es claro: "Ante una situación tan injusta hacia esta plantilla que lleva 60 años en Zaragoza, vamos a estar a la altura y vamos a hacer todo lo que tengamos que hacer para revertir esta situación", ha concluido Dalmau.