La ola de frío que atraviesa España, unida a la previsión de una masa de aire polar que desplomará aún más los termómetros, ha reavivado la preocupación por el consumo energético en los hogares. En este contexto, el ingeniero industrial y experto en energía, Jorge Morales de Labra, ha pasado por los micrófonos de 'La Tarde' de COPE para resolver una de las dudas más comunes de los oyentes, ¿es mejor apagar la calefacción al salir de casa o mantenerla a una temperatura baja? La respuesta del experto ha sido tajante y desmonta uno de los mitos más extendidos. "Aunque salgas a comprar el pan, merece la pena apagar la calefacción. Desde el punto de vista energético, es indiscutible", ha afirmado Morales de Labra. El ingeniero ha subrayado que esta conclusión "está matemáticamente demostrada" y se aplica a cualquier tipo de vivienda, aislamiento o sistema de calefacción, zanjando así un debate recurrente entre los consumidores. El principal argumento en contra de apagar el sistema es la pérdida de confort, ya que la vivienda se enfría y necesita un tiempo para recuperar una temperatura agradable. Sin embargo, el experto ha explicado que dejarla encendida, incluso a baja temperatura, supone un gasto energético continuo y superior al pico de consumo necesario para calentar la casa de nuevo. Para solucionar el problema de la comodidad, recomienda instalar válvulas termostáticas digitales y telecontrolables que permiten programar el encendido poco antes de llegar a casa. Además de esta clave, Morales de Labra ha ofrecido otras recomendaciones prácticas durante su entrevista con Pilar García Muñiz. Ha aconsejado fijar el termostato a 21 grados, ya que "por cada grado que se baje, supone un ahorro de media del 7% en la factura". También ha advertido sobre una costumbre muy habitual en muchos hogares: secar la ropa encima de los radiadores. Según el ingeniero, esta práctica es nefasta para la eficiencia energética. "Echáis por tierra toda la tecnología", ha comentado con humor, explicando que cubrir los radiadores impide que el calor se distribuya correctamente por la estancia. Como alternativa, ha sugerido usar accesorios como perchas que se adosan al radiador o simplemente colocar la ropa en una silla cercana para aprovechar el calor sin bloquearlo. Entre otros consejos de bajo coste, el experto ha destacado la importancia de mejorar el aislamiento con la instalación de burletes en puertas y ventanas, una solución económica que "ahorra muchísimo". También ha recordado la necesidad de purgar los radiadores una vez al año, preferiblemente antes de la temporada de frío, y ha confirmado la utilidad de los paneles reflectantes que se colocan detrás de los radiadores para que el calor no se pierda por la pared. Ante la pregunta de Luis, un oyente de Palencia, sobre qué sistema es más económico, Morales de Labra ha señalado que depende del año y de las tarifas. Para este año, ha calculado que si la tarifa eléctrica está por debajo de los 11 céntimos el kilovatio hora, la bomba de calor resulta más barata que la calefacción de gas natural. Desde el punto de vista de la sostenibilidad y la autonomía energética del país, ha defendido la electricidad, ya que más del 55% de la producción en España fue renovable, mientras que desde la perspectiva del confort, el gas suele ser más agradable para los usuarios.