La agricultura valenciana se enfrenta a un problema creciente que afecta a uno de sus productos más emblemáticos: la chufa con Denominación de Origen de Valencia. Su rendimiento económico ha experimentado un descenso constante en los últimos años, acumulando una caída de en torno al 15%. Esta situación ha generado una notable preocupación entre los agricultores de l'Horta Nord, que buscan respuestas a un fenómeno que amenaza la viabilidad del cultivo. Así lo ha explicado Francesc Espinosa, presidente de la D.O. Chufa de Valencia, en el programa 'Mediodía COPE MÁS en Valencia', donde ha detallado los factores que se barajan como posibles causas. Aunque todavía no hay una conclusión definitiva, los agricultores manejan varias hipótesis. “El porqué no lo sabemos, estamos viendo que en los últimos años hay una bajada sucesiva constante de lo que es el rendimiento neto”, ha afirmado Espinosa. Entre las posibilidades se contempla el agotamiento de los recursos de la tierra por un cultivo intensivo o “un excesivo abonado con abonos químicos”. A esto se suman otros factores como el cambio climático con los “veranos muy calurosos que estamos teniendo”. Otra de las líneas de investigación se centra en la propia simiente. El presidente de la D.O. ha señalado que la variedad de chufa podría estar “cansada”, una forma de explicar que podría ser necesario un proceso de renovación. “Es un poquito más complejo de lo que he dicho, pero nos centramos en averiguar las causas del descenso de la producción y no descartamos ninguna”, ha matizado. A los desafíos de producción se añade la lucha contra una mala hierba de la misma familia que la chufa. Según Espinoza, esta planta “es de la familia Cyperus” y tiene un “crecimiento vegetativo más fuerte”. Su rápido desarrollo en primavera y verano le permite “colonizar el terreno donde está la chufa y robarle este alimento”, lo que provoca que la planta buena no crezca tanto. Para atajar este problema, se está trabajando en identificar el herbicida más efectivo. Para encontrar soluciones a ambos frentes, el sector trabaja conjuntamente con la Conselleria de Agricultura y la Universidad Politécnica de Valencia. La universidad está llevando a cabo un estudio, bajo el paraguas de la Denominación de Origen, para analizar las causas de la bajada de producción y, en paralelo, está probando qué herbicida podría ser el más apropiado para eliminar esta mala hierba. A pesar de la caída en el rendimiento, Francesc Espinosa ha querido dejar claro al consumidor que la calidad del producto final no está en juego. “No hay lugar a dudas, porque para eso está la Denominación de Origen Chufa de Valencia”, ha asegurado, garantizando que el producto cumple con los más altos parámetros de calidad y origen. Una de las tareas de la D.O. es velar por “la pureza de la horchata”, evitando que se mezcle producto local con chufa foránea de menor calidad para abaratar costes. Tanto los horchateros artesanos como los industriales “saben que la chufa con D.O. tiene mucha más calidad y su rendimiento a nivel organoléptico y de propiedades no tiene nada que ver con la de fuera”. La preocupación del sector se intensifica al contrastar la bajada de la producción con el aumento en el consumo de horchata. “De ahí nuestra preocupación, para mantener el nivel de producción y poder abastecer a toda la demanda con chufa de la Denominación de Origen”, ha explicado Espinosa. El riesgo es llegar a una situación en la que la oferta local no sea suficiente para cubrir una demanda creciente, lo que evidencia la urgencia de encontrar soluciones efectivas para el campo valenciano.