'Pinchazo' de la última huelga a la que los médicos van por separado, solo convocada en ocho autonomías

Mientras la ministra de Sanidad, Mónica García, está cada vez más cerca de poder llevar su proyecto de Estatuto Marco al Consejo de Ministros - si finalmente consigue llegar a un acuerdo con los sindicatos- los médicos de varias comunidades autónomas han salido este miércoles a las calles para escenificar su huelga de dos días. Como en los tres paros anteriores que se han sucedido en los últimos meses, los facultativos protestan contra el anteproyecto de Sanidad y reclaman un estatuto propio para el colectivo que regule exclusivamente sus condiciones. La de este miércoles y jueves es la cuarta huelga que los médicos convocan contra el Estatuto Marco. Las otras tuvieron lugar en junio, octubre y durante cuatro días de diciembre. Pero esos paros los habían encabezado la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz, de manera que estaban llamados a secundarlas los facultativos de la mayoría de las comunidades autónomas, donde las organizaciones tienen representación. Esta vez, es la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (Apemyf) la que la convoca, compuesta por los sindicatos médicos de Madrid, Cataluña, País Vasco o Galicia, entre otros, de manera que la huelga es efectiva en ocho territorios y no en todas las autonomías. Este es uno de los motivos por los que la repercusión de este paro no ha sido como las de los anteriores. El seguimiento ha sido del mismo modo desigual y con gran disparidad entre las cifras que dan los convocantes y las que proporcionan los servicios autonómicos de salud. Así, por ejemplo, en Cataluña el sindicato Metges de Catalunya aseguraba que un 45 por ciento de los médicos han secundado la huelga (el 46 por ciento en atención primaria y el 39 por ciento en hospitales). Sin embargo, la Generalitat ha rebajado la incidencia a un 6,5 por ciento. Apenas uno de cada cinco médicos han secundado la huelga en País Vasco y Galicia, otras de las autonomías cuyos sindicatos formaban parte de los convocantes. La consejería de Salud vasca ha cifrado en un 19,23% el seguimiento al paro durante la mañana de este miércoles, con mayor incidencia en Vizcaya, donde ha sido del 23,74%. En Galicia, por su parte, la Xunta lo ha situado en el 19,99%, pero la organización sindical de facultativos de la región, O'mega, lo eleva al 70 por ciento. Bastante más bajo ha sido el seguimiento en Asturias, donde la Consejería de Salud lo ha situado en 11,65% respecto al 70 por ciento del que habla el principal sindicato médico del Principado. El paro además abarcaba también a los profesionales de atención primaria de todas las autonomías. En estos servicios la incidencia ha sido del 2,68 por ciento en Castilla y León, según los datos de la administración, o del 3% en la Comunidad Valenciana. De forma paralela, los médicos en huelga se han concentrado y manifestado en las principales ciudades. En Madrid, un millar de médicos, según la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), han marchado desde el Congreso de los Diputados y hasta el Ministerio de Sanidad para reclamar un estatuto propio para la profesión. «Una reforma como esta hecha de espaldas a los médicos es algo que nunca va a poder ser llevado adelante y además no mejora la asistencia ni fideliza ni atrae a médicos y facultativos», ha denunciado la secretaria general de la organización, Ángela Hernández, sobre el Estatuto Marco. En Barcelona, un millar de médicos según la Guardia Urbana y entre 1.500 y 2.000 según los sindicatos se han manifestado al grito de '¡No es vocación, es explotación!'. Xavier Lleonart, secretario general de Metges de Catalunya, uno de los sindicatos convocantes, ha calificado la jornada de protesta como «un éxito, teniendo en cuenta que aún tenemos compañeras y compañeros de vacaciones». Lleonart ha lanzado además un aviso a la consejera de Salud catalana, Olga Pané: «Estas protestas continuarán mientras no haya diálogo por parte del Departamento, que es quien tiene las competencias para solucionar la grave situación que padecen los médicos catalanes y para poder dar solución al sistema sanitario público que está en claro declive». Informa Esther Armora . Recientemente, todos los sindicatos médicos de España se han unido para formar un frente común contra el Estatuto Marco y exigir una norma propia en la que sean los propios facultativos los que puedan negociar sus condiciones laborales. Pero esta huelga ya se había convocado antes, por lo que el resto de organizaciones sindicales de las demás autonomías ya no estaban a tiempo de sumarse. Además, CESM aseguraba hace unos días que tras consultar con los distintos delegados que tienen en los diferentes territorios han notado ya cierto cansancio sobre las huelgas de días sueltos, pues creen que no alcanzan suficiente repercusión. Por ello, y aunque aún está por definir, la huelga indefinida está ya sobre la mesa. La ministra de Sanidad ha reiterado en varias ocasiones que su departamento no creará un estatuto médico, pues esa norma, asegura García, segregaría a los profesionales que trabajan en la sanidad. De momento, solo Vox se ha mostrado partidario de que exista una ley que regule exclusivamente las condiciones de los facultativos. La portavoz nacional de Sanidad de la formación, María García Fuster, ha presentado en el Parlamento catalán, donde es diputada, una propuesta de resolución para exigir la creación de un estatuto médico.