La IA prometía revolucionar el trabajo y terminó dominando el deseo. El único negocio que realmente despegó en 2025 gracias a la Inteligencia Artificial fue el sexo

Mientras las herramientas corporativas de IA decepcionan en productividad y retorno, los chatbots eróticos crecen, facturan y fidelizan. No es una anécdota: es el primer mercado donde la inteligencia artificial demuestra, sin discusión, que sabe convertir atención en dinero.