No fue poca cosa el arranque de año al cual se tuvo que enfrentar el Hércules. La cuesta de enero lo fue más que nunca y obligó al cuadro alicantino a medirse tanto al líder de la competición como a uno de los principales "cocos" de la categoría. Todo ello tras la vuelta de Navidad y con los polvorones aún por digerir. El primer reto no pudo haber terminado peor, derrota por 1-5, expulsiones, escándalo arbitral… Variables que podían haber frenado el desplazamiento masivo a Murcia. Pero no fue así. La afición respondió y acompañó a su equipo en la Nueva Condomina donde se sumó un punto "in extremis" gracias a una obra de arte de Samu Vázquez.