La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha negado este miércoles que el nuevo modelo de financiación suponga un “privilegio ni trato de favor” a Cataluña. Tras el Consejo de Política Fiscal y Financiera, ha acusado al PP de “mentir” por calificar el sistema de “insolidario” y ha recordado que el 70% del incremento de recursos se destinará a comunidades gobernadas por los populares. La comparecencia de Montero se ha producido después de un Consejo donde los consejeros del PP han mantenido una posición común de rechazo al modelo. La consejera andaluza, Carolina España, ha llegado a calificarlo de “champán y caviar para el independentismo y menú del día para el resto de los españoles”. La ministra ha negado que el sistema tenga un sesgo favorable al independentismo por haberlo pactado con ERC, recordando que el PP rechazó la oportunidad de negociarlo previamente. “Dicen que este modelo está hecho a medida del independentismo, pero el partido de Puigdemont ha dicho que no, como el PP”, ha señalado. A pesar de las “mentiras” del PP, Montero ha insistido en que el sistema “no es un cupo” y tampoco incorpora la ordinalidad como eje central, aunque ha admitido que este concepto “se cumple para Cataluña”. “No hay ordinalidad en el sistema, y no se puede asegurar que las comunidades autónomas estén en la misma posición en la que aportan”, afirmó, matizando que “solo hay una comunidad que cumple la ordinalidad”, que “es Cataluña”. Uno de los principales avances del modelo, según la ministra, es la reducción de la brecha de financiación entre territorios. El nuevo sistema supone una rebaja significativa de la distancia de 1.500 euros por habitante del modelo actual para dejarla en 477 euros por habitante. “Es la primera vez que se presenta un modelo que reduce esta diferencia mientras ganan todos los territorios”, ha subrayado. Montero ha aclarado que el nuevo sistema será voluntario. “Una vez aprobada la ley orgánica, las comunidades que se quieran adherir lo podrán hacer, y las que no se quieran adherir continuarán con el sistema anterior”, ha afirmado. Su objetivo es que la reforma se registre en el Congreso antes del verano para su aprobación definitiva tras las vacaciones, con el fin de que entre en vigor en 2027. Para lograr su aprobación, el Gobierno necesita una mayoría absoluta que, de momento, no tiene asegurada por el rechazo de Junts. Sin embargo, Montero ha insistido en que su Ejecutivo “dialogará” con todas las formaciones. “Por descontado me sentaré con Junts, Podemos, CC y todos los grupos presentes en la cámara, y confío en poder llegar a un acuerdo”, ha declarado. Como complemento, el Gobierno plantea un fondo de compensación interterritorial de 3.300 millones de euros para las comunidades por debajo de la media de financiación por habitante. Además, Montero ha anunciado una ronda de contactos bilaterales a nivel técnico en los próximos dos meses para que las autonomías puedan realizar sus aportaciones. Finalmente, la vicepresidenta ha criticado la estrategia del PP, afirmando que “nunca ha puesto sobre la mesa un modelo” a pesar de sus críticas. Según Montero, Alberto Núñez Feijóo “no tiene liderazgo para plantear a su partido un debate difícil e incómodo” como este.