El Sindicato Médico pide no abrir aún el tercer punto de urgencias de Córdoba: «Hay que cubrir el 100 % de la plantilla estructural»

El Sindicato Médico de Córdoba, tras mantener una reunión con la delegada de Salud de la Junta de Andalucía en Córdoba, María Jesús Botella , que ha girado en torno al proyecto de apertura del tercer punto de urgencias extrahospitalarias en la ciudad, ha avisado que, «en las condiciones actuales, la apertura de este nuevo punto es inviable y potencialmente perjudicial , tanto para los profesionales, como para los pacientes». El Sindicato Médico ha dejado claro que no se opone a la existencia de un tercer punto de urgencias, que está ya preparado en el barrio de Levante: «Muy al contrario, consideramos que reforzar la red de urgencias extrahospitalarias puede ser positivo siempre que se haga con planificación, recursos suficientes y garantías asistenciales». Sin embargo, tienen «la firme convicción de que, en las condiciones actuales», dicha apertura será contraproducente. Se preguntarán «cuántos de esos profesionales son médicos , cuántos de esos médicos tienen especialidad y cuántos estarán funcionalmente asignados a este nuevo punto de urgencias». También se preguntan si «es posible ampliar así la cartera de servicios cuando faltan médicos en la inmensa mayoría de los centros de salud de la Zona Básica de Salud de Córdoba», y «dónde esta la oferta de empleo publico para cumplir estos requisitos». El Sindicato Médico tiene «sensación de que se trata de «un mandato político , para abrir de cualquier manera» y hacer «una inauguración, que no sólo olerá a nuevo, sino también a ambiente preelectoral». Han recordado que «la plantilla teórica de médicos de Familia en la Zona Básica de Salud de Córdoba es de 201 facultativos», pero «en la actualidad existe un déficit de al menos 35 médicos de Familia». Por eso piensan que «antes de plantear la apertura de cualquier nuevo dispositivo asistencial», la Junta de Andalucía «debería garantizar la cobertura del 100% de la plantilla estructural existente». «Abrir nuevos recursos sin cubrir los ya previstos no es reforzar el sistema, sino tensionarlo aún más», han advertido. De hecho, según ha argumentado el sindicato, «en núcleos urbanos o áreas de gran población, un punto de urgencias debe contar con una dotación mínima propia y estable de facultativos», y lo cierto es que «la realidad actual dista mucho de ese escenario», ya que «el único incremento reciente de plantilla médica en la capital ha sido la contratación de seis médicos sin especialidad MIR, con contratos precarios, de los cuales dos ya han abandonado». Este dato, a juicio del Sindicato Médico, «evidencia la falta de estabilidad del modelo y la incapacidad real para retener profesionales. Este planteamiento provocará, inevitablemente, una mayor presión sobre los servicios de urgencias, la pérdida de la continuidad médico-paciente, el aumento de conflictos y agresiones a profesionales, el abandono de facultativos y la dificultad creciente para captar nuevos médicos», además del «deterioro progresivo de la calidad asistencial ». La consecuencia final de este modelo es «una 'urgencialización' del sistema, en la que problemas de salud que deberían abordarse en consultas programadas acaban en urgencias, sin resolverse adecuadamente y con escaso valor clínico », de tal modo que, según las estimaciones del Sindicato Medico de Córdoba, «la puesta en marcha del tercer punto de urgencias en las condiciones actuales supondrá la perdida de aproximadamente 3.200 citas mensuales en Atención Primaria , en un contexto en el que la demora oficial ya se sitúa en torno a los diez días», cuando lo real es que «en muchos centros supera las dos semanas ». Ante esta situación, el Sindicato Médico de Córdoba ha planteado como medidas imprescindibles y previas «la cobertura del 100% de la plantilla estructural de médicos de Familia en la ZBS Córdoba, el ajuste de los cupos a un máximo de 1.300 pacientes por médico , para garantizar una atención segura y de calidad; garantizar médicos específicos, suficientes y estables antes de abrir nuevas urgencias extrahospitalarias, completar de forma inmediata la evaluación de riesgos psicosociales y poner en marcha un plan real de desconexión digital para los médicos», además de «recuperar la accesibilidad, la continuidad asistencial y la calidad en Atención Primaria». En consecuencia, el sindicato ha concluido que «abrir recursos de cualquier manera no mejora la atención a la ciudadanía y pone en riesgo, tanto a los profesionales, como al propio sistema sanitario público», de ahí que el Sindicato Médico de Córdoba haya reiterado su «disposición al diálogo», pero recordando su «obligación de defender una planificación sanitaria rigurosa, sostenible y respetuosa con la salud de los profesionales y la seguridad de los pacientes».