Ni Xabi ni Arbeloa. El problema del Real Madrid está en el césped. Espeso como la niebla y frío como la noche de Albacete. Así fue el debut del Real Madrid de Arbeloa, que con esta eliminación confirma todas las sospechas que señalan a unos jugadores que volvieron a ofrecer una versión indolente ante un rival menor que compensó con corazón su falta de fútbol. El Albacete no es el Barcelona y Vinícius dimitió antes de subirse al avión desplegando su versión más displicente. Esta derrota señala directamente a Florentino Pérez, cómplice con sus futbolistas de lo que está pasando.