Jefté Betancor se ha convertido en el gran protagonista de la jornada tras eliminar al Real Madrid con dos goles que ya son historia del fútbol. El delantero, que ni siquiera fue titular, ha calificado la hazaña como un sueño desde pequeño. Para lograrlo, asegura que todo el equipo tuvo que dar el “300 por 100”, en una noche que ha descrito como de “10” para la afición y la plantilla. El momento clave de la noche fue su segundo gol, una jugada que él mismo ha relatado. “No sé ni de dónde salgo, yo veo que la pelota va larga, me echo a correr”, explica sobre el inicio de la carrera. Al ver que el portero rival, Lunin, dudaba, sintió que era el momento de ir con todo. “Ahí creo que le metí más corazón para poder llegar antes que Carvajal”, confiesa. El primer remate no fue bueno, pero aprovechó el rechace para sentenciar la eliminatoria. “Es uno de los días más felices, yo creo, pero hacerle un gol al Madrid y eliminarlo, creo que pocas cosas lo superan”, ha afirmado el jugador. La celebración, sin embargo, tuvo un pequeño percance cuando el médico del equipo, en plena euforia, le golpeó accidentalmente: “Estábamos saltando y me ha dado con el codo en la nariz, me ha empezado a salir sangre”. Esta noche de gloria llega tras un camino difícil. El propio Jefté ha confesado que estuvo a punto de abandonar su carrera: “Hace 8 o 9 años quise dejar el fútbol, no tenía la cabeza bien en su sitio”. Tras un tiempo de reflexión, decidió probar suerte fuera de España, una decisión que, años después, le ha permitido vivir un día histórico. Su familia ha sido un apoyo clave. Sus padres presenciaron la gesta en el estadio. “Mi padre ha llorado como un niño”, ha revelado su madre, Fanny, quien de la emoción gritó, saltó y casi se cae “por la escalera”. Al ver a su hijo, solo pudo decirle: “Te quiero, te quiero, te quiero”. Jefté, por su parte, le dedicó el triunfo: “Mi madre sabe que es el pilar fundamental de mi vida y todo lo bueno que me pase va dedicado a ella”.