Lo han comprobado investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) español, coordinados por el director científico de este centro, Borja Ibáñez, cardiólogo de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid y jefe de grupo en el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERVC); los resultados se han publicado en la revista European Heart Journal.