Sufrió la anfitriona más de la cuenta, pero Marruecos ya tiene su final de la Copa de África . La alegría de la afición en Rabat por el pase a la lucha por el título minimiza el sufrimiento ante Nigeria , obligados los marroquíes a esforzarse al máximo en los 120 minutos reglamentarios entre partido y prórroga y jugarse el billete en la tanda de penaltis. Allí, el mayor acierto de la selección anfitriona, que erró solo un penalti por los dos que fallaron los nigerianos gracias a un providencial Bono, le ofrece su presencia en su segunda final del campeonato africano, después de la que disputaron en 2004 y perdieron ante Túnez, aunque sí fueron campeones en 1976, aunque sin final, al terminar primeros una liguilla de cuatro selecciones. En este 2026 su rival será Senegal , que logró el pase con un gol de Sadio Mané desde fuera del área ante Egipto. En un partido más táctico que vistoso, con nervios en ambos bandos, no encontró la selección marroquí ni una grieta en la firme defensa nigeriana, ni siquiera un todoterreno Brahim Díaz que se convirtió en una pesadilla la para defensa en los instantes iniciales. Entre el madridista, Abde, Achraf Hakimi y Noussair Mazraoui , pusieron más de una vez a la grada local cerca de cantar el gol, pero brilló insistentemente Stanley Nwabali , guardameta nigeriano, que se negó a que entrara el balón. Aunque Nigeria también contó con sus buenos minutos de buen juego y control, solo parecía llevar peligro Ademola Lookman, pero sin afinar en los últimos metros, y fueron siempre los marroquíes quienes llevaron más peligro. Ez Abde , tanto al inicio de la segunda mitad como en el tramo final del duelo, tuvo en sus botas el triunfo, pero volvió a ser providencial Nwabali. Así, el pase a la final se jugaría en el tiempo añadido, pero con cada vez menos fuerzas, ninguno de los dos equipos supo imponer su criterio en la prórroga. Y no hubo otra que alcanzar el desenlace más lógico a la igualdad durante 120 minutos: la tanda de penaltis. Y no empezó nada bien para Marruecos , pues su primer intento lo erró Hamza Igamane para los marroquíes. Sin embargo, Nigeria falló los dos siguientes, pues ni Samu Chukwueze ni Bruno Onyemaechi pudieron superar a un acertadísimo Yassine Bono . La esperanza volvió a la grada, que se desató de euforia tras el gol de Youssef En-Nesyri en el quinto penalti. Un pase agónico a la final ya olvidado por parte de la afición marroquí que mira con optimismo esta segunda oportunidad de levantar el título de la Copa de África. Queda muy lejos aquel 1976 donde conquistaron la primera y quieren amarrar la segunda en este 2026. Enfrente, un Senegal con un Sadio Mané que también aspira con muchas ganas a llevarse el trofeo: "Estoy feliz con que mi último partido en la CAN sea una final con mis Leones. Espero que consigamos el trofeo y podamos llevarlo a Dakar".