En la víspera del enfrentamiento de octavos de final de la Copa del Rey, el entrenador del Racing de Santander, José Alberto López, ha compartido sus impresiones en El Partidazo de COPE. El técnico asturiano ha analizado el duelo contra el Barcelona, un partido que llega en un contexto de máxima expectación en Cantabria y que el propio entrenador califica como "súperilusionante". A pesar de la emoción que rodea al encuentro, José Alberto López se muestra sereno y con los pies en la tierra. "Mañana es un partido que no tenemos nada que perder", ha asegurado, dejando claro que la presión no recae sobre su equipo. De hecho, confiesa estar "mucho más tenso en los partidos de liga", donde el club se juega sus verdaderos objetivos, que es ascender a Primera División. El técnico ha reiterado que, aunque la Copa es una competición ilusionante, la meta principal del Racing es otra. "La ilusión que tenemos es conseguir el ascenso a final de temporada, y eso está muy por encima que cualquier otra cosa", ha afirmado con contundencia. Ha explicado que para un equipo de Segunda División no es fácil afrontar partidos cada tres días, debido a las diferencias en los medios de recuperación y la falta de hábito de los jugadores en comparación con los equipos de élite. Fiel a su estilo, José Alberto no planea cambiar su planteamiento para medirse al Barça. "Nosotros vamos a intentar no renunciar a ser nosotros, a lo que siempre hacemos, a lo que nos ha llevado hasta aquí", ha comentado. Su objetivo es presentar un equipo valiente y reconocible que ponga en las máximas dificultades al conjunto azulgrana. El técnico ha reconocido que la eliminación del Real Madrid a manos del Albacete hace el partido "mucho más difícil" para el Racing. Según su análisis, "cuando uno falla, el otro pisa el acelerador", por lo que espera un Barça más alerta. Además, ha deslizado que a la competición no le interesaría que los dos grandes cayeran en la misma ronda. Durante la entrevista, José Alberto también ha hablado de su crecimiento personal y profesional. Ha admitido que la gestión de la presión no es sencilla y ha revelado la importancia del acompañamiento psicológico en su carrera. "Yo pensaba que era capaz de gestionar todas las emociones, pero luego te das cuenta de que a veces no es sencillo", ha explicado. El entrenador ha confirmado que trabaja tanto con el psicólogo del club como con uno personal, una figura que considera "muy importante" y que le ha ayudado a evolucionar. "Pienso en mi primera etapa en el Sporting y digo, 'madre mía, qué cantidad de cosas hubiese cambiado si supiese lo que sé ahora'", ha reflexionado. Finalmente, el técnico no podrá dirigir el encuentro desde el banquillo al estar sancionado, pero ha mostrado total confianza en su segundo entrenador, Pablo Álvarez. Se comunicará con un asistente desde una cabina para seguir las incidencias de un partido que congregará a 22.500 aficionados en un Sardinero que ha agotado todas las entradas.