El Govern negociará una financiación que no pinta bien

La nueva financiación autonómica que han pactado el PSOE y ERC –presentada por Pedro Sánchez y Oriol Junqueras en La Moncloa– confirma la injusticia histórica que, desde hace años, padece Baleares al ser una de las comunidades que más sigue aportando a las arcas del Estado, pero de las que menos recibe. Este miércoles, el Govern reconoció que mantiene su escepticismo tras el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) convocado para presentar a las autonomías la reforma del modelo de financiación, tras la polémica por el trato de favor a Catalunya. La ordinalidad implica que si una comunidad es la que más aporta al sistema, debe ocupar la misma posición en cuanto a recursos recibidos. Y esto no ocurre en Baleares, que destina 900 millones de superávit al Gobierno. Así, Madrid y Baleares que son contribuyentes netos a un sistema que había caducado hace doce años, salen perjudicados porque Catalunya contará ahora con sus propias reglas de juego, en la línea del régimen foral que usufructúan el País Vasco y Navarra.