Una segunda oportunidad, «tener una nueva vida, digna y lejos de la calle» es el reto personal que se ha marcado Miguel, un joven de 30 años de Manacor al que la vida le ha dado la espalda en más de una ocasión. «Sólo quiero empezar de cero. Sé lo que es dormir en la calle, al raso o en una tienda de campaña, y por eso no quiero volver a hacerlo», refiere desde la casa abandonada, en estado de semirruina, en la que habita en las proximidades de la capital del Llevant de Mallorca. Su historia es de superación personal, pero es una más de las muchas que se pueden contar en diferentes puntos de la Isla. Más allá de Palma incluso.