La baliza V-16 conectada, obligatoria desde el 1 de enero de 2025, ha generado preocupación en la comunidad médica española por su potencial riesgo para personas con marcapasos y desfibriladores. El dispositivo, que sustituye a los tradicionales triángulos de emergencia, incorpora una potente base magnética que podría interferir con el funcionamiento de estos aparatos cardíacos implantados, según han advertido varios cardiólogos de prestigio en España. El nuevo sistema de señalización vial pretende reducir accidentes evitando que los conductores abandonen sus vehículos en plena carretera. Sin embargo, esta medida de seguridad podría convertirse en un riesgo inesperado para más de un millón de españoles que dependen de dispositivos cardíacos para mantener su ritmo vital. La Sociedad Española de Cardiología registra anualmente cerca de 40.000 implantes de marcapasos en nuestro país, una cifra en aumento debido al envejecimiento poblacional.