En Uruguay las cosas siempre llegan después. Mientras tanto, nos refugiamos en la excepcionalidad uruguaya. ¿Corrupción, acá? ¿Crimen organizado, acá? ¿Lavado de dinero, acá? No, no es como en otros lados. Un día nos despertamos y los tenemos acá. Ahora la guerra está lejos. Podemos estúpidamente discutir si Nicolás Maduro era o no un dictador, si estuvo bien o mal secuestrarlo así. Podemos hac... Continuar leyendo...