La precampaña en Aragón ha entrado en el barro del feminismo que acaba por enfangar el verdadero debate. Al final, en el 'ring' del próximo 8 de febrero se encontrarán Alejandro Nolasco (Vox), al que las encuestas disparan, también consolidan a Jorge Azcón (PP) y frente a ellos, la 'misión casi imposible' de Pilar Alegría (PSOE) de aupar a una federación rota desde la marginación a la fuerza del fallecido Javier Lambán . Dos hombres y una mujer en liza, así que Santiago Abascal acabó agarrando ese cabo suelto. En la plaza de España de Utebo (Zaragoza) y durante su segundo mitin en esta precarrera electoral, se refirió a ella como «mujer objeto» y puso la alfombra roja para que todos los socialistas respondieran en tromba. La principal aludida colgó un vídeo en sus redes sociales este miércoles a primera hora, antes de dirigirse a Sarrión (Teruel), templo de la trufa negra, para tachar de «misógino y machista» al dirigente derechista . A Alegría le llamó la atención ponerse en bucle la intervención de Abascal en Utebo, del martes por la tarde, y comprobar que los seguidores de Vox guardan un escrupuloso y «vergonzante silencio» . «Sus caras son un poema y demuestran mucho más respeto que quien les habla», adujo Alegría, sorprendida por la educación de los simpatizantes conservadores congregados en Zaragoza. « Esta vez me ha tocado a mí , pero cada día le toca a muchísimas mujeres que sufren agresiones verbales y físicas y que además deben soportar humillaciones y vejaciones», exponía Alegría en sus cuentas. Es la interpretación de la exministra de Educación y exportavoz del Gobierno de Pedro Sánchez, que desea que «ojalá Abascal aprenda la lección que le dieron sus seguidores» . El presidente del Gobierno tampoco tardó en reaccionar al descalificativo del líder de Vox y repudió una vez más la misoginia del diputado. Pero Abascal, lejos de callar, echó más leña al fuego poco después de conocer la respuesta de Alegría, entrando en una refriega interminable. El presidente de Vox aseguró que su dardo es al partido y no a la persona. A quien acusa de utilizar a las mujeres como objetos es al PSOE y asume, por tanto, que «las mujeres que encabezan las listas del PSOE son utilizadas como mujeres objeto». «Son cómplices con su silencio de todos los problemas que están sufriendo las mujeres ante el Gobierno de Pedro Sánchez», afirmó en Panticosa (Huesca). En otro momento y en pleno ciclo electoral, la igualdad habría sido la bandera más enarbolada desde las huestes socialistas, pero la eclosión del Me Too en Ferraz ha provocado que prefieran dejarla por un tiempo en un plano secundario. En suelo aragonés, Alegría no quiere explotar su condición de mujer –aunque sería la segunda presidenta en la historia democrática de la región, después de Luisa Fernanda Rudi (PP)– y prefiere focalizarse más estos días en problemas generalizados como la crisis de la vivienda o más territoriales como las ayudas al campo y la pelea diaria de los negocios autónomos en el rural. Enfrente no están dispuestos a que se olvide. En medio de la emergente trifulca política por el caso Julio Iglesias , la oposición de Pedro Sánchez recuerda el papel mojado en el que de momento se han convertido todos los casos de acoso sexual en la órbita de Ferraz. Y, en concreto, traen a colación el de Francisco Salazar, exasesor de la Moncloa y del entorno próximo a Sánchez y la propia Alegría. Así la describió este miércoles Abascal de nuevo, como «la íntima amiga de un acosador», de quien señaló que ha formado parte de un Gobierno que «ha excarcelado a violadores e importado agresores de otros lugares» en referencia a la ley del 'sí es sí' de Irene Montero , la legislatura anterior. Mientras, como convidado de piedra, el popular Jorge Azcón, presidente del Gobierno aragonés y candidato a la reelección el 8 de febrero frente a la secretaria general del socialismo en la región, era interpelado por esta cuestión. Azcón tiró por la calle de en medio sobre estos «ataques personales». Dijo que los insultos retratan a quien los lanza y no es partidario de ellos, pero balanceó su respuesta y afirmó no estar de acuerdo tampoco con la incoherencia . Es decir ni con Abascal ni con Alegría. Al primero le piden rebajar el nivel del epíteto y a la segunda que no dé lecciones de feminismo sin explicar por qué se reunió el pasado noviembre con Salazar, cuando ya estaba señalado por varias mujeres del socialismo como presunto acosador. En la precampaña se ha declarado un luto oficial de tres días por la muerte de quien fuera unos meses presidente preautonómico de Aragón, Juan Antonio de Andrés, clave en la organización de las primeras elecciones regionales. Pero estas, las duodécimas que vivirá Aragón, han entrado ya en barrena.