Dolores Ribaldo busca romper con el elitismo cultural y dar voz al talento de Vigo

Paloma volvió a Vigo después de estar siete años en Madrid. Lo hizo junto a su compañera valenciana Nadia. En su regreso, ambas notaron una falta de espacios con ofertas culturales en la ciudad. «Es un lugar muy musical, con muchos conciertos, que está genial, pero no hay más». Nadia extraña más opciones de cine en versión original, propuestas teatrales o exposiciones. Paloma, por su parte, cree que el fallo de la vida cultural viguesa es que «no hay buena comunicación». Existen espacios, pero no se conocen. Frente a este problema, quisieron contribuir a su solución: «Crear un lugar para que todo el mundo pueda exponer sus ideas», de esta inquietud nace Dolores Ribaldo. «Me la imagino en blanco y negro, en bragas y con una escopeta», confiesa una de las promotoras del proyecto. No es un personaje real, es una librería. Una librería con nombre de mujer. El seudónimo pretende abarcar a todos sus referentes femeninos y representar los valores del local, el principal, democratizar la cultura.