El color es uno de los aspectos más fascinantes de la pintura. Sus secretos, sus trucos y sus posibilidades es algo que ha sido habitual para los pintores a lo largo de los siglos. Los colores se pueden obtener, básicamente, por dos medios principales, aunque hay otros: o bien tú los mezclas directamente en la paleta y aplicas el resultado en la superficie a pintar (un color final que ha sido fusionado físicamente a partir de otros) o bien puedes obtener un color a través de superposiciones de distintas capas de colores translúcidas o semitransparentes, lo que se ha llamado tradicionalmente ‘veladura’. Esta última técnica da lugar a un color más óptico, con más profundidad, resultado de los añadidos de capa semi-transparente.