Llevo 27 años trabajando en el transporte público, soy delegada sindical en LAB y miembro del Comité de empresa. Escribo estas líneas desde la tristeza, desde la rabia contenida y desde un dolor que no se puede maquillar. Porque lo vivido entre febrero y diciembre de 2025 no ha sido solo un conflicto laboral: ha sido una herida profunda en lo colectivo y en lo humano.