La temporada, cuando tal vez no lo esperaba, puso al Mecalia Guardés delante de una gran oportunidad. El martes por la noche el Bera Bera –castigado por el duro partido que había jugado el fin de semana en Porriño– sufrió la primera derrota de la temporada ante el Elche que cortó la racha que las donostiarras acumulaban de veintisiete partidos sin conocer la derrota en el torneo doméstico. De repente la visita del Mecalia Guardés a Granollers ofrecía a las de Ana Seabra la posibilidad de alcanzar al Bera Bera en el liderato y abrir un nuevo escenario en la segunda vuelta que arranca esta semana. Pero no pudo ser. El Granollers, un equipo muy complicado y más en su pista, superó al Mecalia con justicia con una actuación incontestable. Fue mejor su ataque y sobre todo su defensa, que anuló a las guardesas y las dejó en un tanteo que beneficiaba sus intereses. La ausencia a última hora de Cecilia Cacheda fue un claro condicionante del partido porque sin el concurso de la lalinesa el Guardés jugó sin la brújula que siempre encuentra el camino cuando el bosque se vuelve más frondoso y oscuro.