En Marty Supremo, Marty es un joven ambicioso que sueña con ser reconocido como el mejor jugador de tenis de mesa del mundo, anhelando que este ignorado deporte sea su pasaporte hacia la gloria. Ese mismo impulso se refleja en su intérprete: Timothée Chalamet, quien, a sus escasos 30 años, tiene a Hollywood en la palma de su mano, con una filmografía envidiable, proyectos autorales y comerciales, y múltiples reconocimientos que lo han posicionado como uno de los actores más relevantes de su generación.“En algún momento me di cuenta de que la industria cinematográfica no es una institución. Los grandes papeles no se producen en serie y los grandes autores y directores no aparecen de la nada. Despertar cada día con buena salud, con la oportunidad de crear cosas para el mundo, la generación de personas que vivimos ahora, es un verdadero regalo en todos los sentidos de la palabra”, señaló el actor tras recibir el Spotlight Actor of the Year Award durante los Palm Springs International Film Awards, evento al que asistió MILENIO.Visiblemente conmovido, y mientras su novia Kylie Jenner lo observaba desde el público, Chalamet continuó reflexionando sobre el valor del trabajo creativo y el momento que atraviesa el cine.“Cada película que se honra esta noche, cada artista que pudo frotarse las manos y decirse a sí mismo: ‘Es hora de trabajar’… son muchos milagros en un panorama mediático fragmentado y, lo que es aún más importante, en una época convulsa. Me tomo este momento para agradecer por la oportunidad de trabajar”, añadió en su profundo discurso.Previamente, el también actor de Call Me by Your Name, Dune y Wonka fue presentado precisamente por el director de Marty Supremo, Josh Safdie, quien destacó la experiencia de verlo construir a partir de gestos casi imperceptibles.“Es un actor con un realismo extraordinario. Tiene una forma icónica de expresar emociones. Es capaz de expandir los límites de una escena con un simple gesto íntimo. Y por eso, les puedo asegurar, como alguien que lo presenció en primera fila, que fue algo digno de ver”, remarcó Safdie.Los sueños se cumplenAmbientada en 1952, la película sigue a Marty Mauser, un joven dedicado a vender zapatos en el Lower East Side de Nueva York, en una vida que parece decidida por otros. Su única vía de escape es el tenis de mesa, un deporte despreciado en Estados Unidos en la posguerra, pero que para él representa la posibilidad de romper con todo lo que se espera de él.“Marty es un joven ambicioso que quiere ser reconocido como el mejor jugador de tenis de mesa del mundo —explicó Chalamet—. Si bien puede que sea el mejor del mundo, debido a sus circunstancias y al lugar en el que se encuentra en la vida, cuando comienza la historia es un joven insignificante del Lower East Side”.Inspirada libremente en la vida de Marty Reisman, legendario campeón, showman y empresario del tenis de mesa estadounidense, la película sigue la odisea de este protagonista que lidia con una familia opresiva, un amor complicado y la falta constante de dinero, pero que se aferra a su sueño con una convicción casi irracional.“A veces ambos nos sentimos más cómodos en un espacio de rechazo, sabiendo que la individualidad que encuentras, la persecución de tu sueño y la visión del mundo que se vuelve cristalina cuando la gente intenta derribar ese sueño es un paisaje más lúcido que aquel en el que otros te consideran digno. Este es uno de los mensajes de Marty Supremo: el sueño de alguien tomando su destino como rehén, mirando de frente a diez personas que acaban de decirle ‘no es posible’ y respondiendo: ‘Aja, pero yo lo haré’. Perseguir tu sueño a toda costa”, enfatizó el actor en Palm Springs.Una colaboración anheladaAntes de escribir una sola línea del guion, Safdie se acercó a Chalamet, a quien había conocido en 2017 durante una fiesta vinculada a Good Time. La conexión fue inmediata, en un momento previo a que Call Me By Your Name marcara el punto de partida del ascenso del actor. Con los años, mantuvieron una comunicación constante y esa afinidad inicial se transformó en una amistad creativa.“Sabía que estaba empeñado en convertirse en el mejor, pero también sabía que podía atragantarse riéndose de la broma más tonta. Timmy tenía una seriedad única que encajaba perfectamente con el soñador ingenuo y franco que habíamos empezado a crear”, dijo el director sobre su protagonista.A la par, Chalamet subrayó el nivel de entrega y rigor que define la manera de trabajar de Safdie, así como el tiempo y la energía invertidos en este proyecto.“Josh es la encarnación del artista en el que me esfuerzo por convertirme todos los días: incansable, apasionado, desconfiado de la forma —entre comillas— en que se supone que deben hacerse las cosas. Es fiel a sí mismo hasta la médula. Es la definición de un cineasta sin miedo. Ha sido uno de los grandes regalos de mi vida que Josh haya sido lo suficientemente generoso como para dedicar seis años al desarrollo de este proyecto; dos meses y medio sin dormir durante el rodaje, y después casi un año entero trabajando en la edición”, rememoró el actor que comenzó con papeles en series como Law & Order (2009) y Homeland (2012).Lejos de construir a Marty como un héroe idealizado, Chalamet logra transmitir el costo de perseguir un sueño que nadie más respeta. En el trayecto de su personaje; que incluye obstinación, fe ciega y múltiples derrotas, la película confronta con el mito del sueño americano y lo cuestiona: ¿quién tiene derecho a soñar?, ¿quién merece ser tomado en serio? Para Chalamet, encarnar a Marty no solo significó cumplir un anhelo personal, sino también dar voz a quienes siguen adelante con determinación, incluso cuando el mundo insiste en decirles que no es posible.Y ademásArdua preparaciónTimothée Chalamet se preparó durante años para el papel, entrenando tenis de mesa de forma constante mientras filmaba otras películas y viajando incluso con una mesa para no perder práctica.El tenis de mesa fue una subcultura marginal en el Nueva York de los años 50, practicado en sótanos, clubes clandestinos, universidades y fiestas privadas, lejos del reconocimiento deportivo oficial.Safdie descubrió el mundo del ping pong neoyorquino gracias al libro de Marty Reisman encontrado por casualidad en una tienda de segunda mano, lo que detonó años de investigación. Marty Supremo es su séptimo largometraje.La película viaja de Manhattan a escenarios internacionales como Londres, París y Tokio, reflejando cómo un sueño, aparentemente pequeño, puede adquirir dimensiones globales.Gwyneth Paltrow salió de su semi retiro actoral para interpretar a una ex estrella de Hollywood, quien tiene un amorío con Marty.