La tierra, la familia y la economía invisible

Durante siglos se asumió que los recursos de la Tierra eran prácticamente inagotables. La teoría económica clásica sostenía que, ante la escasez de un recurso, su precio aumentaría, promoviendo un consumo más moderado y la aparición de alternativas. Este razonamiento justificaba la sustitución de bienes escasos y caros, como el oro o los diamantes, por otros más accesibles, como la bisutería. Al mismo tiempo, la familia era considerada únicamente como un proveedor de trabajo y capital, sin atención a la distribución interna de ese trabajo. Las tareas domésticas, mayoritariamente desempeñadas por mujeres, fueron invisibilizadas durante generaciones, sin reconocerse su peso real en la economía.