El debate sobre nutrición se reaviva con la última actualización en Estados Unidos sobre cómo deberíamos comer. Tal como ha analizado Jorge Bustos con Alberto Herrera en 'Herrera en COPE', el país norteamericano ha recuperado la icónica pirámide alimenticia, pero con una estructura que invierte por completo las recomendaciones tradicionales. Si antes la base de la pirámide la constituían los cereales, ahora estos han sido relegados a la cúspide. En el nuevo modelo, la base está formada por proteínas, carnes y grasas, cuyo consumo se recomienda a diario. Este cambio supone un giro radical frente al modelo que recomendaba moderación en carnes y grasas. Según ha explicado Herrera, el mensaje principal de esta nueva guía es claro, y consiste en "fijarse en si lo que se compra es comida o es un producto industrial". Se insiste en la importancia de la proteína de calidad, menos azúcar añadido y, sobre todo, menos alimentos procesados en la dieta diaria. Sin embargo, la nueva pirámide no está exenta de polémica. Alberto Herrera ha señalado que el énfasis en la proteína está generando un intenso debate, ya que no todos los expertos están de acuerdo. Además, resulta controvertido que se normalice el consumo de grasas animales, como la mantequilla. En España, la situación ha evolucionado de manera similar. Herrera ha recordado cómo hace 20 años el modelo era un "dogma" donde se recomendaba tomar "pan, arroz, pasta, patatas todos los días". Incluso el vino aparecía como una opción de consumo moderado para adultos. Hoy, el dibujo ha cambiado por completo. La base de la pirámide española actual la componen las verduras, frutas, legumbres y el aceite de oliva como pilares diarios. La principal diferencia con la nueva guía estadounidense es que la proteína no adquiere un protagonismo tan central. Finalmente, Herrera ha adelantado la intención de visitar un hospital y un colegio durante el programa, ya que sospecha que los menús de diario "no están muy actualizados". Una muestra más de que, pese a los avances, queda camino por recorrer para alinear la práctica con las recomendaciones nutricionales más recientes.