Fue pionera del folk americano, pero desapareció sin dejar rastro: el misterio sin resolver de la cantautora Connie Converse

En los años 70, la artista escribió cartas a familiares y amigos diciéndoles que iba a empezar una nueva vida, y nunca más se supo de ella La canción de Fleetwood Mac que convirtió la ruptura de sus miembros en un himno del rock Algunos dicen que fue la Bob Dylan femenina, incluso que fue la precursora de la canción de autor en Estados Unidos . Sin embargo, su nombre apenas es conocido por el público general a día de hoy. La historia de Connie Converse es uno de esos enigmas de la historia de la música que sigue generando muchas preguntas entre los aficionados de sus canciones, que no se conocieron hasta años después de que ella las grabara. Elizabeth Eaton Converse nació en 1924 en Laconia, New Hampshire, dentro de una familia profundamente religiosa . Durante su infancia, solo podía escuchar música religiosa y clásica en casa. El baile, el alcohol y los juegos de cartas estaban prohibidos. Converse, que destacó por ser una estudiante brillante, asistió a la universidad de Mount Holyoke College con una beca. Sin embargo, terminó abandonando sus estudios. Fue entonces cuando se mudó a Nueva York. Allí, sin sello discográfico ni agente, Converse se convirtió en una compositora autodidacta. Grabó sus propias canciones desde su apartamento de Greenwich Village, pero no logró triunfar. “No sonaba como nadie más que hiciera música en su época” , señaló el músico Howard Fishman en una entrevista para la BBC. Sus canciones melódicas con letras introspectivas no eran algo que se llevara especialmente en los Estados Unidos de los años 50. A Fishman, que publicó la biografía To Anyone Who Ever Asks: The Life, Music, and Mystery of Connie Converse en 2023, le gusta creer que Converse podría haber sido una superestrella. “Me encanta pensar en una realidad alternativa en la que su música recibió el reconocimiento que merecía en su momento y ella fue reconocida por el genio musical que era”, dijo al medio británico. En nuestro mundo, esto no pudo pasar porque, de la noche a la mañana, Connie desapareció. El misterio de su desaparición En agosto de 1974, una semana después de cumplir cincuenta años, Converse envió una serie de cartas a sus familiares y amigos. En estas, la mujer se despedía de ellos, contándoles que iba a empezar una nueva vida en algún lugar y que por favor no la buscaran . Salió de Ann Arbor, Míchigan, en coche y nunca más se supo de ella. “Que sepamos, nunca llegó a Nueva York. Que sepamos, nunca llegó a ningún lado”, señaló el autor de su biografía. 50 años después de su desaparición, esta sigue siendo un misterio. No se encontró su cuerpo ni su coche en ningún sitio, por lo que nadie sabe cuánto tiempo vivió ni de qué murió. Lo único que queda son sus canciones, que no se dieron a conocer hasta mucho después de que Connie las grabara. En 2004, fue el periodista David Garland el que difundió por primera vez una grabación inédita de ella en su programa de radio. El interés por sus canciones creció entonces y, en 2009, Dan Dzula y David Herman publicaron el álbum How Sad, How Lovely gracias a archivos cedidos por Gene Deitch y Philip Converse. El disco de 17 canciones también fue lanzado en versión vinilo por Squirrel Thing Recordings en 2015. Hoy, la música de Connie Converse se puede escuchar en plataformas como Spotify, permitiendo que las nuevas generaciones conozcan a una de las pioneras del folk americano más interesantes.