Ana Molina, dermatóloga: «Intentar que te salgan pecas tomando el sol es lo peor que puedes hacer para tu piel»

Las pecas han disfrutado siempre de una buena fama en pantalla. Pippi Calzaslargas y Ron Weasley las lucieron junto a su pelena pelirroja. También las princesas Rapunzel de 'Enredados' y Anna de 'Frozen' hicieron de las pecas un atributo admirable entre los más pequeños de la casa. Gracias a la medicina, sabemos que la verdad detrás de estas manchas no es tan idílica como en las películas. No se pretende alarmar, sólo extender la consciencia sobre el motivo de estos aparentemente inocentes puntos. Las pecas son acumulaciones de melanina, el pigmento que da color a la piel . Aparecen de forma general en la nariz y las mejillas después de una exposición al sol prolongada. Los estudios sobre el tema revelan que también se originan de forma genética y con más frecuencia en personas de piel clara y cabello rubio o pelirrojo. Ahora, en invierno, las pecas se vuelven más claras por la disminución del impacto del sol en fuerza y tiempo, pero siguen ahí. Señalan una piel sensible al sol y mayor propensión a quemaduras y daños solares. La OMS declaró en 2025 que las enfermedades cutáneas eran una prioridad de salud pública mundial. Si bien las pecas no son una enfermedad, sí se consideran una lesión benigna . En su apariencia de juventud y salud pueden esconder otros melanomas más graves. La doctora Ana Molina se ha expresado en redes sociales sobre la aceptación popular de las pecas. Su consejo y opinión es una referencia en las plataformas virtuales de moda, como TikTok , donde cuenta con más de 75 mil seguidores, e Instagram , donde su comunidad asciende a 380 mil usuarios. También participa a menudo en RTVE, RNE y Telemadrid. La doctora publica contenido de forma activa bajo su lema: «Piel sana, piel bonita» , una frase que ahora le lleva a advertir sobre el peligro de las pecas. «Si te salen pecas es porque pecas», declara la doctora en su vídeo más reciente. «A pesar de que las pecas estén tan de moda e, incluso, sea tendencia tatuárselas, interntar que te salgan pecas tomando el sol es lo peor que le puedes hacer a tu piel», sentencia. Su opinión al respecto de esta moda es rotunda y no muy positiva. La doctora es consciente de que en los últimos años se ha popularizado este atributo y miles de personas intentan recrearlo de diversas maneras. Unos fuerzan su aparición con tomar el sol, otros se las pintan con maquillaje y purpurina (como Taylor Swift ) y hay quienes se comprometen con ellas para siempre al tatuárselas. A pesar de la tendencia, Ana Molina no recomienda estas prácticas: «Aunque las pecas puedan favorecer a corto plazo, porque te dan un aspecto aniñado a tu cara, lo cierto es que a la larga no rejuvenecen sino todo lo contrario» . El desarrollo de pecas en todo el cuerpo se intensifica con la edad por el daño acumulado de los años en la piel. Así, una piel madura con pecas tiene apariencia de dañada y no de juventud. «De hecho, estas manchitas tan 'cuquis' lo que suelen indicar es que la piel no tiene la capacidad de ponerse morena de forma uniforme», continúa explicando la doctora. «Son como un bronceado fallido, un quiero y no puedo. Por eso lo vemos en niños o en personas de piel muy blanquita», explica. Para los dermatólogos, dice, la presencia de pecas es una señal de alarma de que esa piel no está preparada para el sol y que se ha producido un daño. La doctora anima a comprobar las pecas en el propio cuerpo. «Si no me creéis, pensad en las zonas en las que suelen aparecer. Las mejillas, los brazos, los hombros... justo las zonas en las que más nos da el sol. Por que yo pocas he visto en el culo», termina con un toque de humor. Ana Molina recomienda proteger la piel de cara y cuerpo con una crema especial para frenar la aparición natural de las pecas. «Así que, si cada verano te salen pecas en la playa, fotoprotégete mejor porque a la larga serán manchas mucho más grandes y ya no te gustarán tanto» , concluye.