Especialistas del Grupo de Menores (Grume) de la Brigada de Policía Judicial de la Policía Nacional de Valencia están revisando los chats de los dos juegos online, Fortnite y Roblox, que practicaba el niño de 9 años que se quitó la vida en casa de su padre en la madrugada de Navidad, tal como ha adelantado en exclusiva Levante-EMV. Los agentes tratan de ver si en esas conversaciones hubo algún tipo de acoso, abuso o instigación al suicidio, es decir, si dentro de esos chats en línea está la razón que llevó al niño a quitarse la vida, ya que el Código Penal incluye el delito de inducción al suicidio en su artículo 143.1, que prevé penas de cuatro a ocho años de cárcel para quien convenza a una persona de causarse la muerte.