Los empresarios de Ciudad Real urgen a los sindicatos a un pacto local ante la "tensión innecesaria" del Gobierno

La negociación colectiva en la provincia de Ciudad Real ha arrancado con un calendario marcado por la renovación de 11 convenios que afectan a más de 50.000 trabajadores. Entre los sectores más importantes se encuentran el del campo, la hostelería y las pompas fúnebres. El presidente de la Federación Empresarial de Ciudad Real (Fecir), Carlos Marín, ha analizado la situación, marcada por lo que considera una injerencia del Gobierno central. Marín ha criticado duramente a la ministra de Trabajo, a la que acusa de haberse convertido en juez y parte al subir de forma "indiscriminada" el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), reventando en la práctica la negociación colectiva. Según el líder de los empresarios, esta política perjudica especialmente a la España vaciada, donde los negocios no pueden asumir los altos costes salariales, lo que endurece cualquier tipo de acuerdo. Por ello, ha hecho un "llamamiento a las centrales sindicales, a las dos secretarias generales, a que se piense más en lo nuestro, en lo de Ciudad Real y en lo de Castilla-La Mancha y poco menos en Madrid". Aunque ha calificado la relación con los sindicatos provinciales de "correcta", les ha pedido que miren más a los acuerdos que se alcanzan en otras provincias como Toledo, en lugar de hacer "seguidismo" de las directrices de la ministra. El presidente de Fecir ha recordado que en 2025 se han perdido más de 13.000 comercios, calificándolo como "el peor año desde que hay registros". Ha lamentado el drama que esto supone, asegurando que "cuando se cierra una persiana de un comercio, no solo se acaba con los sueños de un autónomo, se acaba también con un proyecto de vida". Marín ha atribuido estos cierres a la subida del SMI, el aumento de las cuotas, los impuestos y la burocracia. A pesar del complejo escenario, Marín se ha declarado "optimista por naturaleza" y confía en alcanzar acuerdos. "Yo siempre veo el vaso medio lleno, no medio vacío", ha afirmado. En su opinión, es posible pactar si no se politiza el debate ni se introducen tensiones innecesarias. "Estamos condenados a llegar a acuerdos", ha concluido.