La presidenta de la Cámara de Comercio de Murcia, Miriam Fuertes, ha abierto la puerta a su reelección al frente de la institución. Fuertes se siente "respaldada por el pleno y por la patronal", aunque es consciente de que un mandato de año y medio "no es suficiente para desarrollar grandes proyectos". Este anuncio coincide con la conclusión de la primera fase del proceso electoral para la renovación de las cámaras de comercio en España, que en Murcia representan a 39 municipios y cuentan con un censo de 100.000 electores. Fuertes ha explicado que está "reflexionando" sobre su continuidad, una decisión que no entraba en sus planes iniciales cuando sustituyó a Miguel López Abad. "Tengo el apoyo de toda mi ejecutiva y de los miembros del Pleno que me han animado", ha asegurado, destacando la "buena sintonía" con el sector empresarial para dar su "mejor versión como presidenta" durante los próximos cuatro años. La presidenta ha calificado el año 2025 como "muy positivo", destacando que Murcia ha sido la comunidad "que más ha crecido en este último trimestre". Este impulso ha venido principalmente de los sectores del comercio y el turismo, mientras que el sector industrial se ha estabilizado, por lo que ha pedido "poner un poquito más de empuje en este sector industrial". De cara a 2026, la presidenta pide "ser prudentes" debido a la "inestable" situación geopolítica. Sin embargo, insiste en que la Región de Murcia tiene un potencial que debe cuidar para mantener un crecimiento sostenido y ha animado a "ser optimistas y trabajar día a día, que es lo que sabemos hacer". Miriam Fuertes también se ha pronunciado sobre el nuevo modelo de financiación autonómica, que considera "absolutamente injusto" para la Región de Murcia. "No podemos ser una región de segunda y estar infrafinanciados", ha sentenciado, argumentando que esta situación lastra el avance de la comunidad, si bien ha pedido que los fondos "se gestionen de la mejor forma posible". En cuanto al acuerdo de Europa con Mercosur, Fuertes ha advertido sobre los riesgos de no adaptarse a un mercado globalizado: "el que no se mueve y el que no se prepara para un libre mercado, pues va a pasar dificultades". En este sentido, ha abogado por una "reflexión muy profunda" en Europa sobre la "hiperregulación" frente a terceros países, ya que "a día de hoy no hay fronteras".