El filósofo Gregorio Luri diagnostica en 'Herrera en COPE' el "síndrome de San Jorge jubilado" que define al activismo actual

El profesor de Filosofía Gregorio Luri ha visitado el programa 'Herrera en COPE' para conversar con Jorge Bustos en ‘Laboratorio de ideas’. Luri, que ha presentado su nuevo libro 'La dignidad del mediocre', ha explicado que el término mediocre no es peyorativo, sino que alude a quien está “en la mitad del ascenso de una montaña” y tiene la dignidad de poder “decidir si sube o si baja”. A partir de esta idea, el filósofo ha desarrollado una tesis sobre la figura del activista moderno, comparándolo con un San Jorge deprimido. Luri ha introducido la figura de un 'San Jorge deprimido', un concepto del filósofo australiano Kenneth Minogue que, según él, define al 'izquierdista habitual'. La historia del izquierdismo, tal como la cuentan sus protagonistas, es similar a la leyenda de San Jorge y el Dragón: “Tras siglos de penumbras dominados por la superstición”, la racionalidad luchó contra el despotismo, la intolerancia, la esclavitud o la pobreza, abatiendo a grandes dragones. El problema, según el filósofo, surge cuando el éxito llega. A medida que el activismo alcanzaba victorias, “se sentía más deprimido” porque necesitaba más dragones. “Necesita dragones para ser él”, ha afirmado Luri. Esta “adicción al heroísmo”, como la ha calificado, lo empujó a perseguir presas cada vez menos temibles: “Después de acabar con los grandes y fieros, arrambló con los medianos, meros adolescentes engreídos, y cuando los liquidó, también a ellos, su adicción al heroísmo lo empujó a perseguir dragones cada vez más pequeños”. Para Luri, la izquierda “no sabe celebrar logros” y, como ha apuntado Jorge Bustos, se ha vuelto “autoinmune” y “se ataca a sí misma”. El filósofo lo ha comparado con el mito griego de Erisictón, que “tiene tanta hambre, tanta hambre, tanta hambre, que acaba comiéndose a sí mismo”. En su opinión, esta situación ha llevado al activismo a caer “en lo terrible, ensalzar a Maduro o a los ayatolás”. A nivel continental, Luri cree que en Europa sucede algo terrible: “hemos decidido dar lecciones de moral a los que están diseñando el futuro”, en lugar de formar parte de él. Ha recordado que ya Ortega y Gasset, en el último capítulo de 'La rebelión de las masas', planteaba que “Europa no quiere gobernar”. Finalmente, Luri ha sentenciado su análisis con una cita de un editorial del diario Expreso del Perú: “cuando la ideología tapa el horror, lo que sigue no es un debate, es un desastre”.