La temporada 2025-26 de Osasuna está marcada por los puntos perdidos tras adelantarse en el marcador, una tendencia que se repite tanto en El Sadar como lejos de Pamplona. Villarreal, Elche, Celta, Real Sociedad, Athletic en liga y la Real en Copa del Rey ejemplifican cómo el equipo rojillo se ha dejado remontar ventajas que parecían encaminar victorias clave. Esta dinámica de remontadas encajadas se ha convertido en uno de los grandes temas de la afición rojilla, que ve cómo el equipo compite bien en muchos tramos, pero se descompone en momentos decisivos. Once puntos en liga y un pase a cuartos de final de Copa del Rey. Los seis partidos que Osasuna ha comenzado ganando y que no ha terminado con victoria se reparten con 5 en liga y uno en copa. Cuatro son en El Sadar (Elche, Celta, Real Sociedad y Atlhetic) y dos fuera (Villarreal y Real Sociedad). Tres pasas de ganar a perder (Villarreal, Celta y Real Sociedad), dos de ganar a empatar (Elche y Athletic) y uno de estar clasificado a eliminarte (empatas con la Real y pierdes en los penaltis). Osasuna comenzó la racha de partidos escapados en La Cerámica, donde se adelantó en el marcador y terminó viendo cómo Villarreal volteaba el resultado en la segunda parte. Los rojillos firmaron un buen primer tiempo, con orden defensivo y capacidad para generar peligro, pero dos errores en la reanudación fueron castigados por el conjunto amarillo. Aquella derrota fuera de casa dejó la primera sensación clara de fragilidad a la hora de sostener un resultado favorable en un campo exigente. Es cierto que ese partido tiene tres condicionantes muy importantes que hacen que sea el partido que menos daño hizo de los seis: Juegas gran parte del partido con diez por la expulsión de RosierEl Villarreal es uno de los mejores equipos de la liga y es muy difícil ganarle en su estadioEl equipo lo hizo bien, incluso uno de los goles tiene excesivas dosis de mala suerte para Osasuna En El Sadar, Osasuna se adelantó con un gol precioso de Víctor Muñoz y parecía encarrilar un triunfo importante ante un Elche que sufría atrás. El dominio rojillo no se tradujo en el segundo tanto y el equipo terminó acusando el desgaste, cediendo espacios e iniciativa en el tramo final. El empate ilicitano en los últimos minutos convirtió un partido controlado en otra oportunidad perdida, alimentando la sensación de que a Osasuna le cuesta cerrar los encuentros en casa. El modo en el que se produjo el gol visitando dolió mucho, por el minuto y por cómo fue la jugada. Esos dos puntos perdidos a los cinco días de lo de Villarreal hicieron también daño en el aspecto mental. Ante el Celta se vivió uno de los encuentros más dolorosos de la temporada para la hinchada osasunista. El cuadro navarro jugó un buen partido, siendo el claro merecedor y con el marcador a favor. Con El Sadar volcado, la reacción gallega en la segunda parte cambió por completo el guion del partido. El conjunto celeste aprovechó las dudas defensivas de Osasuna y culminó la remontada en el tramo final, dejando una imagen de enorme castigo anímico para un equipo que había hecho méritos para ganar. Dolió el modo en el que se recibieron los goles. En el duelo ante la Real Sociedad, Osasuna volvió a adelantarse con un gol de Alejandro Catena justo antes del descanso, desatando la ilusión en El Sadar. Sin embargo, la segunda parte fue un monólogo txuri-urdin: Brais Méndez, Gonçalo Guedes y Ander Barrenetxea firmaron una remontada contundente que retrató las debilidades rojillas atrás. El 1-3 en casa no solo supuso otra ventaja desperdiciada, sino que dejó a Osasuna hundido en la clasificación y con la sensación de haber sido superado física y futbolísticamente tras ponerse por delante. El duelo ante el Athletic en El Sadar parecía empezar de la mejor manera posible, con un golazo de Rubén García que adelantó a Osasuna en la primera parte. El equipo rojillo compitió con intensidad, pero el esfuerzo le pasó factura y terminó replegando demasiado ante un Athletic que fue creciendo con el balón. Guruzeta empató en la segunda mitad y el marcador ya no se movió, dejando otra vez la sensación de que Osasuna dejó escapar dos puntos en un partido que tenía encarrilado. En el duelo de Copa del Rey en Anoeta, Osasuna firmó una primera parte sobresaliente, marchándose al descanso con un 0-2 de ventaja tras un gol de Moncayola y un tanto en propia puerta de Oyarzabal. La Real Sociedad reaccionó tras el descanso, fue empujando cada vez más y acabó encontrando el 1-2 y el 2-2 en la segunda mitad, con un tramo final de asedio constante sobre el área rojilla. Aunque la eliminatoria se decidió en los penaltis a favor de la Real gracias a las paradas de Marrero, el tiempo reglamentario volvió a mostrar la misma constante: un Osasuna capaz de golpear primero con un remate de Budimir al larguero pero incapaz de hacer daño al espacio ante una Real que se lanzó al ataque. Más allá de los nombres propios y de los resultados concretos, estos seis partidos que se le han escapado a Osasuna en la temporada 2025-26 explican buena parte de sus problemas en LaLiga y en la Copa del Rey. La combinación de buenos inicios, goles tempraneros y remontadas sufridas convierte a Osasuna en uno de los equipos más imprevisibles del campeonato, algo que preocupa a la afición rojilla, pero también alimenta el interés mediático y el volumen de búsquedas sobre el club.