La tranquilidad habitual de Casasimarro se ha visto alterada en los últimos meses. Una sucesión de robos ha disparado la preocupación por la seguridad entre los vecinos, que han visto cómo la situación ha ido empeorando. Según ha denunciado el alcalde, Óscar Pinar, se han producido entre 12 y 14 robos en los últimos dos meses. "Es raro que la semana no tengamos algún algún robo", ha afirmado Pinar, quien asegura comprender "la situación de alarma y miedo de los vecinos". El patrón de los ladrones parece ser siempre el mismo: actúan cuando no hay nadie en las viviendas. El alcalde sospecha que cuentan con informadores que les avisan de los movimientos de los propietarios. "Creemos que son profesionales, llevan inhibidores", ha explicado. Sin embargo, un reciente suceso ha elevado la tensión: un asalto se produjo con una madre y sus dos hijos dentro de la casa. "Eso ya sí que preocupa, y nos pone en alerta aún más si cabe", ha sentenciado Pinar. En este último robo, los asaltantes no forzaron la puerta para entrar y cortaron la señal de las cámaras de seguridad. La familia, afortunadamente, se refugió en una habitación y no sufrieron daños, pero el incidente ha dejado una profunda huella. El alcalde ha confesado que se le pone "la piel de gallina" al pensar en "el terror y el miedo de esa madre con sus dos hijos dentro de la casa". Para hacer frente a esta situación, el Ayuntamiento ha solicitado formalmente a la subdelegación del Gobierno un aumento de los efectivos de la Guardia Civil. El cuartel que les corresponde, el de Villanueva de la Jara, cuenta actualmente con solo seis agentes y un cabo para cubrir seis municipios: Villanueva de la Jara, El Peral, Rubielos Alto, Rubielos Bajo, Pozo Seco y Casasimarro. Una cifra que el alcalde ha calificado de "irrisoria". Pinar ha subrayado que con la plantilla actual "es súper complicado" cubrir las necesidades de todos los municipios. Esta carencia de personal provoca que, por ejemplo, los tiempos de respuesta por la noche se alarguen, ya que si no hay una patrulla de guardia, tienen que desplazarse desde otro cuartel. "Eso crea una inseguridad enorme", ha lamentado. Por ello, pide a la subdelegación "que haga un esfuerzo y que ponga más efectivos en los cuarteles". Como medida complementaria, el consistorio comenzará la próxima semana la instalación de doce cámaras de seguridad. Estarán ubicadas en todas las entradas y salidas de Casasimarro, así como en algunos caminos y zonas internas del municipio. El objetivo es "facilitar la investigación a la Guardia Civil", aunque el alcalde insiste en que la medida más efectiva y necesaria sigue siendo "dotar de más efectivos a los distintos cuarteles de la zona".