Una de las imágenes más reconocibles del pasado romano de Mérida ha encontrado un nuevo espacio en el paisaje urbano de la capital extremeña. El alcalde, Antonio Rodríguez Osuna, visitó ayer por la tarde el mosaico de mármol que decora la fachada de una vivienda unifamiliar situada junto a la Rotonda de Los Eméritos, en la barriada de Las Abadías, inspirado en el Árbol de la Vida del Museo Nacional de Arte Romano. La obra ha sido creada por la artista emeritense Luisa Díaz Liviano e instalada por el montador Pablo Gallego, y traslada al ámbito cotidiano uno de los símbolos más icónicos de la historia de Emerita Augusta. La llamativa creación toma como referencia una pieza perteneciente a la colección permanente del MNAR, hallada en el área de Pan Caliente y vinculada al conjunto de relieves de la decoración monumental del Ara Providentiae, un edificio conmemorativo que pudo estar ubicado en el denominado Pórtico del Foro y con fecha del siglo I d.C.