Basta con mirar las cifras del Observatorio de Criminalística para entender la motivación del nuevo paro en el sector transportes: cada ocho horas, un conductor es asesinado por sicarios. Además, la extorsión afecta cada vez más la economía familiar de los transportistas: el 80% de los conductores se ven forzados a pagar cupos de entre 10 y 30 soles diarios a organizaciones criminales, según la Coordinadora de las Empresas de Transportes de Lima y Callao.