A comienzos de cada año, los pensionistas y futuros jubilados miran con atención el Boletín Oficial del Estado y los comunicados de la Seguridad Social. Enero suele traer ajustes en el importe de las pensiones, derivados de la revalorización anual ligada al IPC, así como actualizaciones técnicas que afectan a los cálculos y simulaciones oficiales. Estos cambios, aunque habituales, generan siempre incertidumbre entre quienes dependen de una pensión o están a punto de acceder a ella.