« Aristide Maillol y Manolo Hugué representan el enfoque clásico de la primera vanguardia, una decisión basada en el retorno al orden griego arcaico, a los orígenes de la escultura», sentencia el texto (anónimo) del catálogo… Suele decirse que hasta los años 50 la escultura no encuentra su lugar en la sucesión vertiginosa de movimientos vanguardistas con la que se inicia el siglo XX. Lo cual es a la vez lógico y paradójico: los pintores se vieron obligados a buscar vida más allá de la foto; los escultores no tenían que realizar ese esfuerzo. Pero igualmente tenían que superar el academicismo: como la pintura, la escultura había llegado, con la Academia, a la perfección absoluta. Ahí está Maillol, con esas... Ver Más